El Polvorín

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14 marzo, 2007

CONCEPCION RELIGIOSA DEL ORIGEN DE LA VIDA

Desde los tiempos más tempranos de la civilización, el hombre ha tratado de dominar las fuerzas de la naturaleza que tienen relación con su supervivencia, pero al mismo tiempo ha tratado de explicarse cual es el sentido de la vida. Ha intentado orientarse hacia su realidad, de acuerdo a interpretaciones que estén a su alcance y en armonía con el ambiente donde desarrolla su existencia. Las grandes religiones se originaron y se desarrollaron en las cuencas fértiles de los ríos que se consideran por ello como cuna de las civilizaciones.

Las religiones no podrían considerarse como entidades separadas en el desarrollo de la cultura, es así como ellas con su aporte de concepciones acerca de la vida y de leyes morales han impregnado la historia de la humanidad.

En la actualidad, Ciencia y Religión se mantienen en dos ámbitos divergentes, pero de alguna manera han tratado de tenderse puentes entre sí a fin de compatibilizar dos actividades humanas, que a pesar de ello, coexisten en la singularidad. Es más que aceptable reconocer brechas aparentemente insuperables, especialmente al momento de demostrar certidumbres, en que la competencia de espacios lingüísticos y de fundamentos, colisionan notablemente. Aceptando esta premisa, expuesta en el campo de los orígenes de la vida , tal como se nos plantea el tema, surgen estas brechas que saltan de lo emotivo a lo racional, revelando las diferencias a la vez que obnubilando la reflexión con ponencias o discursos complejos y muchas veces incomprensibles. Tales son los casos de muchos planteamientos filosóficos que han originado verdaderos ensayos interpretativos, generalmente solo reservados a quienes tienen incorporado un lenguaje especializado y que pocas veces concluyen en constructos aprehensibles.

De lo anterior se puede colegir que la religión ha tratado de apoyarse en la ciencia y muchas veces en la filosofía, para conceptualizar la idea de la vida. Por el contrario la ciencia nunca lo hace sobre fundamentos de la religión, a lo sumo ha aceptado en silencio aquellas “verdades religiosas” sobre las que hasta hoy no hay certidumbre científica.

Así daremos como ejemplo un encuentro entre Stephen Hawking y el Papa Juan Pablo Segundo, este último aceptó la teoría de la gran explosión, pero a condición que no se pronunciara sobre quién la originó.

En el tema que nos motiva, es natural no encontrarnos con esta pregunta y por tanto con una respuesta clara en cada una de las distintas religiones existentes. Mayor es la dificultad si nos aventuramos a buscar algún tópico en las religiones de pueblos antiguos, algunos desaparecidos, y otros en que sus mitos se han entremezclado por razones de dominio social, político y cultural. De este modo las religiones fundadas en el pueblo Judío, y que hoy predominan en el mundo llamado occidental como monoteístas, los conceptos de creación son referidos exclusivamente al ámbito de nuestro planeta Tierra, donde Dios en un acto fecundo se da seis días para crear todo lo observable entonces, y sólo en uno de estos, la creación de la flora y la fauna conocidas, es decir la Vida.

Son muchas las ideas religiosas acerca de la creación o de la vida, tantas como religiones han existido o existen, y es posible que surjan en el futuro otras nuevas. En apariencia la necesidad crea las religiones, de alguna forma la identidad social enmarañada en una trama de condicionantes sociológicas , van entretejiendo estructuras afines que logran crear un clima psicológico propicio para ello, modelan y consolidan de alguna forma los contenidos a aquellas interrogantes perennes, ¿que somos?, ¿de donde venimos?, ¿adonde nos dirigimos?. Las hay y habrá religiones con distinta capacidad de elaboración en las respuestas, otras las irán actualizando cada cierto tiempo en atención al desarrollo del conocimiento de su entorno social, siempre acompañado esto de un manto moral imprescindible e ideal, en donde el premio, la pena y el sacrificio, son el sello de la aspiración última.

Otras darán explicaciones burdas o de contenidos precarios, de esta forma las religiones se van insertando en grupos sociales de distinto desarrollo y condición. Es posible intentar adivinar su caducidad en el tiempo, mas aún cuando el desarrollo tecnológico propende a la globalización. En este nuevo espacio es esperable que ocurran cambios en lo religioso, sería ideal asistir a un desarrollo de estas en un sentido paralelo a la complejidad de la supervivencia de los seres que nos acompañan, de tal modo que la humanidad lograra tomar una senda valórica, así deseada, encaminándose a vivir y convivir con la naturaleza o la creación.

Sería esperable también, un acercamiento entre ciencia y religión, relegando los mitos o la idea de Dios a una entidad cósmica no antropomórfica, sin otras revelaciones que las que sean observables a la luz de la razón.



NOTA: Al presentar la tercera parte se hace alusión a la epistemología Popperiana en los conceptos de conocimiento predictivo y conocimiento postdictivo.


2 Comments:

Blogger Mujer de la Luna said...

quien ha visto el cuchillo de rambo por ahi...
pd. hellegadomuchasvecesalalunaestoyacatratandodequealguienmedevuelvaperoaunnoencuentroanadie.

me gusta el color de tu blog...realmente me gusta como escribes.

un beso

10:14 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

q tal lei lo inleible a me pregunto conq te habran estumulado cuando eras niño xq la verdad es q habeses me sorprende tu mente

el negrito

11:27 a. m.  

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